Categoría: Derecho Penal

En nuestro apartado de artículos sobre Derecho Penal, podrá encontrar contenido escrito por nuestros abogados penalistas. Nuestros artículos sobre Derecho Penal y Penitenciario ofrecen respuestas útiles tanto a preguntas sencillas como a las cuestiones más técnicas que cualquier especialista en materia penal deba resolver.

Derecho Penal para todos: del derecho al derecho procesal penal

El Derecho Penal ofrece innumerables facetas de estudio y de práctica. Aquí podrá encontrar artículos sobre Derecho general en materia penal, Derecho Penitenciario o artículos sobre el complicado Derecho Procesal Penal.

Nuestra intención, desde Ius & Lex, es ofrecer la información más actualizada en todo momento. El reto de un abogado penalistas es estar en contante aprendizaje. Nuestro equipo de abogados ofrece artículos sobre novedades penales, pero también resuelve sencillas cuestiones del día a día.

Si desea que nuestros abogados, realicen algún artículo concreto o de alguna materia penal de la que usted tenga dudas, puede ponerse en contacto con nosotros mediante nuestro formulario.

También podrá realizar pequeñas consultas en los comentarios de nuestros artículos, todos los comentarios sobre materia penal, serán respondidos por uno de nuestros abogados especializados en materia penal.

Delito de amenazas: ¿qué es? ¿qué penas tiene?

El delito de amenazas queda encuadrado dentro de nuestra sección de delitos contra la libertad La agrupación de este delito pertenece a la que le otorga el Código Penal (más concretamente en sus artículos 169 al 171 de nuestro C.P). La amenazas, y por tanto su reproche penal, son excesivamente “normales” en el día a día de los Juzgados y Tribunales de nuestro país.

Desde Ius & Lex Abogados, nos gusta mantener una línea de publicación que ayude a las personas ajenas al Derecho a conocer las situaciones más habituales. Nuestros abogados penalistas han creado este artículo para que cualquier persona pueda conocer la realidad del delito de amenazas.

Si usted está inmerso en un procedimiento penal, bien como investigado o como perjudicado de este delito, no dude en poner en contacto con nosotros para cualquier aclaración sobre este delito.

El delito de amenazas: ¿qué es? ¿en qué consiste?

El delito de amenazas se encuentra enmarcado en los artículos 169 al 171 de nuestro Código Penal. Podemos hacer una distinción en tres grupos dentro de este delito:

1º.- Aquellas amenazas que son constitutivas de delito (el tipo penal reconocido en el artículo 169);

2º.- Cuando dichas tiene como objetivo otro colectivo (el tipo penal reconocido en el artículo 170);

3º.- En grupo de amenazas que no tiene como objetivo un mal constitutivo de delito y las que se enmarcarían dentro del ámbito de la violencia doméstica y de género (artículo 171 de nuestro Código Penal)

Vista esta distinción, que reconoce tanto la Jurisprudencia más asentada como veremos y la Doctrina jurídica, vamos a analizar uno a uno los puntos. Es importante también señalar las peculiaridades de este delito.

El delito de amenazas de mal constitutivo de delito del artículo 169 del Código Penal

El delito de amenazas tal y cómo es conocido por la mayoría de las personas, el que vamos a analizar en este apartado. Quizá la dificultad de su comprensión radica en los límites de la amenaza y en si la persona que la sufre entiende lo que ocurre.

El tipo penal básico es el que se reconoce en el artículo 169 de nuestro C.P, y que dice lo siguiente:

El delito de amenazas de mal constitutivo de delito del artículo 169 del Código Penal
El delito de amenazas de mal constitutivo de delito del artículo 169 del Código Penal

A la luz del artículo y de la numerosa Jurisprudencia (como la Sentencia del Tribunal Supremo de 13 de julio de 2009), podemos determinar los elementos básicos del tipo objetivo que deben de dar para encontrarnos ante un delito de amenazas.

Elementos básicos en el delito de amenazas

Los elementos básicos en el delito de amenazas serán los siguientes:

a).- El bien jurídico protegido: no hay duda en que el bien jurídico protegido en el delito de amenazas es la libertad de la persona. Más concretamente la Jurisprudencia ha determinado que esa libertad de la persona en los delitos de amenazas, consiste en el derecho general de cualquier persona al sosiego y la tranquilidad personal en el desarrollo de su vida.

b).- Se configura como un delito de actividad: esto quiere decir que no es necesario que el mal se produzca (de ser así entramos en el campo del concurso de delitos). La expresión del mal o peligro es suficiente para que el tipo penal aparezca.

c).- La expresión debe ser seria, real y perseverante: la expresión de la amenaza tiene que ser objeto de un reproche penal y social.

d).- La realidad del mal anunciado: para la Jurisprudencia el mal deberá ser futuro, injusto, determinado y posible. No podemos dejar de señalar que esa amenaza debe depender de la voluntad de quién realiza la expresión.

e).- El ánimo intimidatoria hacia la víctima: el dolo en este tipo penal debe ser tener como objetivo privar de la tranquilidad y el sosiego que ataca al bien jurídico protegido.

La especial relevancia de la amenaza condicional y el medio con el que ejerce

La llamada amenaza condicional supone en imponer una condición para que el mal no se produzca (puede tener como objetivo desde la entrega de dinero o la libertad sexual por ejemplo). Dicha condición puede ser ilícita o incluso ilícita en la amenaza condicional.

La especial relevancia de la amenaza condicional y el medio con el que ejerce
La especial relevancia de la amenaza condicional y el medio con el que ejerce

Nuestro ordenamiento jurídico castiga especialmente las amenazas condicionales y aplica una agravante en su mitad superior de la pena, cuando dichas amenazas condicionales se realizan por medios escritos (carta o correo electrónico) o incluso por teléfono. El objetivo del legislador es elevar el reproche penal dada la impunidad con la que se comete el delito de amenazas mediante este medio.

El objeto en el delito de amenazas: ¿a quién puede ir dirigido este delito?

Uno de los elementos más importante en el delito de amenazas es saber contra quién puede ir dirigido. Esto es lo que los abogados penalistas y el Derecho Penal llama “objeto del delito”. Es posible que parezca sencillo de determinar, pero no lo es en todos los casos.

Podemos hacer una distinción en relación al objeto del delito, en tres grupos: el sujeto amenazado, su familia y otras personas con las que el sujeto tenga una especial vinculación. Vamos a analizar a estos tres grupos detenidamente.

a).- El sujeto amenazado: este objeto no requiere mayor explicación.

b).- La familia de la persona amenazada: la definición del concepto familia viene determinado por la reconocida en nuestro Código Civil y es evidente que no hay duda en considerar familia a los cónyuges, los ascendientes, los descendientes y hermanos (tanto por naturaleza como por adopción).

Quizá sea complicado determinar si debemos considerar familia en los delitos de amenazas a aquellos sujetos que nuestro Código Civil no ampara, pero forman parte de la misma desde un aspecto social o del día a día (la pareja de nuestro hermano que convive con él desde hace tiempo por ejemplo).

Dichas personas deben quedar encuadradas dentro del siguiente punto (las personas vinculadas), lo que nos obliga a realizar una interpretación restrictiva del tipo y la consideración del concepto familia.

c).- La personas vinculadas en el delito de amenazas: podemos decir que este objeto del delito de amenazas, es un “cajón de sastre” para determinadas situaciones en las que el delito de amenazas tiene como objeto personas difícilmente “encuadrables” en los dos epígrafes anteriores.

Dentro de las personas vinculadas en los delitos de amenazas, podemos agregar: a las personas con las que se tiene una relación análoga a la del matrimonio (aún sin convivencia), los amigos cercanos y los familiares lejanos.

El delito de amenazas de dirigidas a atemorizar a un colectivo del artículo 170.1 del Código Penal

 

Delito de lesiones

Delito de lesiones: ¿qué es? ¿qué penas tiene?

El delito de lesiones, se encuentra reconocido dentro de los llamados “delitos contra la persona” dentro de nuestro Código Penal. Este delito puede ser complejo por la enorme cantidad de acciones que pueden tener como resultado una lesión (bien sea una lesión grave o una lesión leve).

Nuestros abogados penalistas expertos en lesiones, le informan en este artículo sobre la naturaleza de este delito y cómo saber si nos encontramos ante una lesión grave o leve. Desde Ius & Lex abogados ponemos a su disposición nuestros comentarios y nuestro formulario de contacto, para responder cualquier consulta sobre este delito.

Delito de lesiones: uno de los delito más comunes en el día a día

El delito de lesiones, a diferencia de otros tipos penales, es uno de los más comunes en nuestro día a día. Los Juzgados y Tribunales, dictan sentencias día tras día en relación a lesiones y hechos delictivos que tienen como consecuencia una lesión para la víctima.

Nuestro Código Penal reconoce este tipo de delito en su artículo 147, siendo el tipo básico el reconocido en el artículo 147.1 como puede ver:

Delito de lesiones: el tipo básico
Delito de lesiones: el tipo básico

Como concepto básico, debemos señalar que la lesión se define en nuestro derecho como “el menoscabo de la integridad corporal o la salud física o mental”. Dicho menoscabo se puede producir por cualquier medio o procedimiento, como señala nuestro artículo 147.1 C.P.

La lesión debe ser el resultado de ese medio o procedimiento, lo que lo engloba dentro de los llamados delitos de resultado. Teniendo en cuenta que esa lesión puede ser consecuencia de la utilización de cualquier medio, no podemos olvidar que las lesiones no solo son físicas, sino que pueden ser psicológicas también.

Una peculiaridad de este tipo penal es que la lesión puede ser causada por multitud de medios: una agresión directa, la exposición a químicos o mediante el contagio de una enfermedad (bien sea de manera dolosa o no, de ahí la definición de delito de resultado, pues el resultado final es la lesión).

La clasificación legal del delito de lesiones: ¿qué bien jurídico protege este tipo penal?

Nuestro Código Penal reconoce el tipo básico del delito de lesión en su artículo 147 y señala la existencia de las llamadas modalidades agravadas, todo ello basado en la conducta realizada o en el resultado producido sobre la víctima de los delitos de lesiones.

El bien jurídico protegido en el delito de lesión: la evolución en la protección

El bien jurídico protegido en el tipo penal del delito de lesión es la salud de la persona. La evolución doctrinal y la Jurisprudencia han ido perfilando la necesita de proteger a la persona no solamente en el ámbito de su integridad física, sino también en el complejo concepto de salud.

La actual regulación encuadra perfectamente dentro del artículo 15 de nuestra constitución, en la que se reconoce la integridad física (más allá del reconocimiento frente a la actuación del Estado). Un plus de protección del bien jurídico no contradice el llamamiento constitucional a la protección, sino que protege y reconoce más tipos de conceptuales de salud: la salud física y la salud mental.

El bien jurídico protegido en el delito de lesión: la evolución en la protección
El bien jurídico protegido en el delito de lesión: la evolución en la protección

Vista esta pequeña introducción sobre el delito de lesiones, vamos a analizar las diversas modalidades del delito, los tipos agravados en los delitos de lesiones, las figuras especiales que nuestro ordenamiento reconoce y la figura del consentimiento.

El delito de lesiones: tipo básico y sus diversas modalidades

Como todo delito, debemos conocer el tipo básico del delito de lesiones en primer orden. La definición de este delito viene dada en el artículo 147 de nuestro Código Penal, como ya hemos adelantado más arriba. Una vez conocido el elemento básico, podemos determinar cada una de las especialidades.

El tipo básico en el delito de lesión: nuestro artículo 147

Vamos a conocer la literalidad de nuestro código penal en referencia al delito de lesiones. Es importante tener muy presente el artículo concreto, pues de él se descuelga multitud de consecuencias que debemos tener en cuenta.

Comete un delito de lesión quién: “El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado, como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de tres meses a tres años o multa de seis a doce meses, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico. La simple vigilancia o seguimiento facultativo del curso de la lesión no se considerará tratamiento médico”.

El delito de lesiones: tratamiento médico o quirúrgico
El delito de lesiones: tratamiento médico o quirúrgico

De la lectura del artículo, podemos desgranar la información más relevante en este delito:

1.- Que se puede utilizar cualquier medio o procedimiento para ocasionar una lesión.

2.- Que el resultado de ese medio o procedimiento puede ser el menoscabo de la integridad corporal o la salud, tanto física como mental (ya hemos señalado que el bien jurídico protegido es la salud de la persona).

3.-  Que se deberá dar un tratamiento médico o quirúrgico para darse el tipo penal, más allá de una primera asistencia sanitaria. Este punto es de suma importancia y vamos a analizarlo detenidamente, pues los abogados penalistas expertos en lesiones, basan sus defensas y acusaciones en este punto.

El tratamiento médico o quirúrgico en el delito de lesiones

En el delito de lesiones, la necesidad de determinar la existencia o no de un tratamiento médico o quirúrgico, resulta fundamental para la determinación del tipo penal. La piedra de toque en este clase de delitos y sobre la que los abogados expertos en delito de lesiones suelen poner sus esfuerzos y conocimientos, es la diferenciación entre la primera asistencia sanitaria y el tratamiento médico o quirúrgico.

La primera asistencia facultativa

Esta primera asistencia facultativa viene reconocida en el artículo 147.1 de nuestro Código Penal. La diferencia entre esta asistencia y el tratamiento médico o quirúrgico debe delimitarse de manera cualitativa. Esto quiere decir, que la el tratamiento médico tiene una finalidad curativa (la sanación completa o atenuación de las lesiones producidas), mientras que la asistencia facultativa tiene una finalidad diagnóstica.

El tratamiento médico o quirúrgico en el delito de lesiones

Ya hemos apuntado la diferencia fundamental en el apartado anterior, pero vamos a dar una notas importantes para una mejor comprensión. En el caso del tratamiento médico o quirúrgico, se debe dar una acción continuada, más allá de esa primera asistencia.

El tratamiento médico o quirúrgico en el delito de lesiones
El tratamiento médico o quirúrgico en el delito de lesiones

Cuando hablamos de este tipo de tratamientos, debemos saber que serán aquellos que suponen una reiteración de cuidados de manera continuada durante dos o más sesiones. No computarían aquellas sesiones de prevención (scarnners, radiografías o resonancias magnéticas).

Un resumen claro y que puede ayudar a comprender la diferencia es delimitar la necesidad de que este tratamiento sea de carácter sistemático progresivo.

Por otra parte, mientras el tratamiento médico requiere de dos o más intervenciones de carácter sistemático y progresivo, el tratamiento quirúrgico solo requiere de una intervención para que el tipo penal se dé. 

Esto quiere decir que, con una sola intervención quirúrgica, el que tenga como finalidad la reparación del daño, nos encontraremos ante un delito de lesiones. Quedan reconocidos como tratamientos quirúrgicos los puntos de sutura.

El tipo agravado en el delito de lesiones

El tipo agravado en el delito de lesiones, queda reconocido en el art. 148 del C.P. que centra su atención en circunstancias como aquellos casos en los que existe ensañamiento, aquellas situaciones en las que hay armas, la edad de la víctima del delito y la relación afectiva. Más concretamente:

1.º Si en la agresión se hubieren utilizado armas, instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretamente peligrosas para la vida o salud, física o psíquica, del lesionado.

2.º Si hubiere mediado ensañamiento o alevosía.

3.º Si la víctima fuere menor de doce años o persona con discapacidad necesitada de especial protección.

4.º Si la víctima fuere o hubiere sido esposa, o mujer que estuviere o hubiere estado ligada al autor por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia.

5.º Si la víctima fuera una persona especialmente vulnerable que conviva con el autor.

Todas estas situaciones comportarían un delito de lesión agravado, por lo que nuestro legislación penal impone mayor pena ente dichas situaciones.

Esperamos que este artículo le ayude a resolver sus dudas sobre el delito de lesiones. Si requiere un abogado experto en delito de lesiones, puede ponerse en contacto con nosotros.

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