Delito de allanamiento de morada

El delito de allanamiento de morada es uno de los delitos más habituales en el concurso de delitos. Nuestros abogados penalistas han desarrollado el siguiente texto en el que le explican qué es el delito de allanamiento de morada y cómo actúa en el concurso de delitos.

El delito por concepto de allanamiento de morada se produce, según lo establecido por el art. 202 del Código Penal de 1995, cuando se presentan las siguientes situaciones:

Cuando un particular entra a una residencia o morada ajena, es decir, que sin habitar en ella, se introduce a la misma sin el conocimiento o consentimiento de su morador, lo cual quiere decir que entra y se mantiene en la residencia ajena contra la voluntad de su morador, delito que es castigado con una pena de seis meses a dos años de prisión.

El otro caso que se puede presentar es que dicha invasión a la propiedad privada de otra persona, se produzca con violencia o intimidación, lo cual aumenta la pena de prisión de uno a cuatro años, con una multa de seis a doce meses.

El concepto de morada

Uno de los conceptos más importantes para determinar el delito de allanamiento de morada es precisamente la última palabra que le da nombre, ya que para poder establecer cuando se está cometiendo este tipo de delito, es vital tener muy claro lo que se entiende por morada.

Generalmente, se reconoce por morada a todo espacio cerrado que se encuentra separado del mundo exterior, de manera que se puedan llevar a cabo de forma efectiva actividades humanas propias de la vida privada con exclusión de otras personas.

Asimismo, cabe mencionar que en términos legales, la morada no puede ser equiparada al domicilio legal, ya que este no requiere necesariamente que se more en él, pues una persona puede tener su domicilio legal pero no estarlo habitando por una gran cantidad de tiempo, por lo cual no se puede definir como su morada.

El concepto de morador

En el delito de allanamiento de morada, el morador, es decir, la persona que habita en la vivienda, es interpretado por los Juzgados y Tribunales españoles, como aquella persona que tuviese esa vivienda como domicilio, independientemente del título jurídico que posea.

Esto quiere decir que la vivienda será considerada su morada, aun cuando no posea documento jurídico alguno que le acredite como dueño de la propiedad o arrendamiento, reconocimiento que se le otorga legalmente por el simple hecho de desarrollar en dicho lugar su vida privada.

De esta forma, para efectos legales del delito de allanamiento de morada, el bien jurídico protegido por la ley, es concretamente, el domicilio, es decir la intimidad del hogar, donde nadie pueda entrar sin el conocimiento ni contra la voluntad del morador.

Características que deben cumplirse para considerar el delito de allanamiento de morada.

  • La persona que comete uno de estos delitos ha de ser una persona ajena a la vivienda.
  • Que el acusado entre a un domicilio sin el consentimiento de la persona que lo habita, siendo consciente de que estaba accediendo a una morada ajena.
  • Cuando el sujeto activo del delito se introduce físicamente en alguno de los espacios que integran la vivienda, siendo indiferente que lo haga por una puerta o cualquier otro medio de acceso.
  • Además de entrar a un domicilio sin el consentimiento de su morador, también se considera delito de allanamiento de morada, permanecer en dicho lugar contra la voluntad de su morador.

¿Cómo se interpreta el sujeto activo en el delito de allanamiento de morada?

En este tipo de delitos, el sujeto activo puede corresponder a cualquier persona, incluso los funcionarios públicos cuando allanen la morada sin realizar los debidos procedimientos legales.

En este caso, es aplicable el art. 204 cuando la actuación por el funcionario se encuentra fuera de la ley y sin mediar causa por delito. En caso de que se presente una situación contraria, se ha de aplicar el art. 534.1.

¿Cuál es la pena prevista para la autoridad o funcionario público que comete el delito por allanamiento de morada?

Los funcionarios públicos que actúen fuera de los casos permitidos por la Ley y sin mediar sus acciones por medio de una causa legal por delito, que cometa cualquiera de los hechos descritos en los artículos 204 y 534, pueden ser castigados con la pena indicada en dichos artículos, con inhabilitación absoluta de seis a doce años.

¿Cómo se castiga el delito por allanamiento de morada en los espacios públicos?

Existen tres casos diferentes en los que se castiga el delito por allanamiento de morada cometido en establecimientos abiertos al público, los cuales se sancionan de la siguiente forma:

  • Aquellas personas que entren fuera de las horas de apertura, contra la voluntad de su titular en el domicilio de una persona jurídica que sea pública privada, ya sea que se trate de una oficina, despacho profesional, un establecimiento mercantil o también un local abierto al público, serán castigados con una pena prisión de seis meses a un año, así como multas de seis a diez meses.
  • Las personas que se mantengan en el domicilio privado, despacho profesional, oficina, o local abierto al público, de una persona jurídica pública o privada, fuera de las horas de apertura, y contra la voluntad o desconocimiento del titular del establecimiento, se les aplicará una pena de multa que va de uno a tres meses.
  • En este caso, se presenta un escenario similar al anterior, en donde el delito por allanamiento de morada, correspondiente a los espacios públicos se comete por mantenerse fuera de las horas de apertura en el domicilio privado de una persona jurídica o pública, contra su voluntad o desconocimiento, ya sea que se trate de un despacho profesional, una oficina o un local abierto al público. La diferencia en este caso, es que se estaría llevando esta acción de forma violenta o aplicando la intimidación, es decir, cuando una persona se mantiene en el establecimiento por la fuerza, utilizando medios violentos y coercitivos. El castigo por cometer este delito es una pena de seis meses a tres años de prisión.

¿Cómo se define la acción de entrar, y el mantenerse, al cometer el delito por allanamiento de morada?

Para definir este delito, la acción de entrar está legalmente interpretada como la introducción de cuerpo entero al interior de la morada, lo cual significa que para que se considere la palabra “entrar” en este recurso legal, no basta con pasar un brazo a través de una puerta o ventana, o mantenerse en los alrededores exteriores no cerrados de una vivienda.

Por ende, para que se considere como tal, el allanador debe estar completamente introducido en la morada ajena, de otra manera, el castigo o la pena no se podrán relacionar con el delito por allanamiento de morada.

Por otra parte, el mantenerse o permanecer, es el equivalente a no marcharse. La utilización de este concepto no implica que sea necesario que la persona hubiese entrado por la fuerza, lo que significa que basta con que el agente se niegue a salir de la vivienda o establecimiento del morador, para que esto sea considerado en el delito por allanamiento de morada, ya que el consentimiento dado previamente para entrar ya no aplica en la situación posterior, es decir cuando el agente se niega a salir de la casa o establecimiento.

Ejemplos de situaciones donde que cumple con las características del delito de allanamiento de morada.

Cuando luego de haber roto una pareja, uno de ellos se queda en posesión de la vivienda, y la otra persona, no teniendo consentimiento a ningún tipo de acceso, vulnera la privacidad de ese domicilio, entrando sin antes haber solicitado el consentimiento del morador o moradora del domicilio, por la que fácilmente califica como un delito de allanamiento de morada.

En otra situación, acceder de forma prohibida a un espacio al aire libre, como el jardín de una  propiedad bien puede considerarse como un delito de allanamiento de morada por las siguientes circunstancias:

Cuando los autores irrumpen en el jardín de la vivienda, cometen este delito porque aunque se trate de un espacio de naturaleza común, este se encuentra muy bien delimitado por  una valla y un murete, así como también tiene una puerta de acceso al jardín desde el exterior, lo que le permite cerrar por completo su perímetro, para que de esta forma pueda ser disfrutado de forma exclusiva por los moradores.

De esta manera, según lo establecido en el artículo 202.1 del Código Penal, el jardín puede constituir una morada privada ya que su función puede manejarse como un anexo de la vivienda.

Entrar a un domicilio sin el permiso o consentimiento de su titular es un delito de allanamiento de morada, aun cuando la propiedad no estuviese habitada por su dueño o dueña, ya que se trata de un espacio delimitado para ser habitado por una persona, se encuentre en uso o no, y por lo tanto debe ser protegido por la ley, pues sería fácil entrar sin autorización a una vivienda pretextando que esta no se encuentra habitada desde hace varios años.

Se encuentre sola o habitada, una propiedad se encuentra protegida legalmente y solo el morador puede acceder libremente a esta o permitir que alguien más lo haga, pero sin el debido consentimiento del titular, el autor estará cometiendo indudablemente allanamiento de morada.

Fuentes, información y jurisprudencia de interés del delito de allanamiento de morada:

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