Delito de abusos y agresiones sexuales a menores de dieciséis años

En el Código Penal, dentro del artículo 181.1, se clasifica como Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales”, el delito de abuso sexual contra menores de edad. Se establece también una pena de uno a tres años en prisión o una multa que va de los 18 a los 24 meses, para aquella persona que sin intimidación, violencia o consentimiento, lleve a cabo actos que vayan en contra de la indemnidad o libertad sexual de otra persona.

Abuso sexual a menores de 16 años

Dicho mandato, en su apartado 2, señala que están considerados como abusos sexuales no consentidos, todos aquellos actos que se lleven a cabo sobre menores de 13 años. A partir del 01/07/2015, la edad será de 16 años, todo ello por la reforma del Código Penal. De acuerdo con lo que se establece en el artículo 183, el consentimiento libre de un menor de 16 años, excluye la responsabilidad penal por los delitos contra menores establecidos en dicho Capítulo, cuando la persona que los cometa, sea alguien próximo al menor, ya sea por grado de desarrollo, madures o por edad.

También es importante mencionar que el delito de abusos y agresiones sexuales a menores de dieciséis años, está tipificado en el artículo 183 del Código Penal, detallando lo siguiente:

“Toda aquella persona que lleve a cabo actos de carácter sexual con una persona menor de 16 años, recibirá una pena de dos a seis años en prisión como responsable de abusar sexualmente de un menor de edad”.

Delito de abuso sexual a menores con violencia

En caso de que los acontecimientos se hayan cometido utilizando la intimidación o la violencia, la persona responsable de cometer estos actos, recibirá una pena de cinco a diez años en prisión, por el delito de agresión sexual a una persona menor de edad. Igualmente, estas mismas penas serán impuestas a todas aquellas personas que a través de la intimidación o la violencia, obligase a un menor de edad a participar en conductas de naturaleza sobre sí mismo o con un tercero.

Acceso carnal en el abuso o agresión sexual a menores

En este caso, cuando el ataque sexual se lleve a cabo en acceso carnal por vía anal, vaginal, bucal o mediante introducción de miembros corporales u objetos por la vía vaginal y anal, la persona responsable recibirá una pena de ocho a doce años en prisión, en el caso del apartado 1. Se aplicará una pena de doce a quince años en caso del apartado 2.

¿Cuáles son las agravantes del delito de abusos sexuales a menores?

Es importante dejar en claro que todas las conductas que están previstas en los apartados anteriores, serán castigadas con una pena en prisión que corresponda en su mitad superior, siempre y cuando se presenten cualquiera de las siguientes situaciones:

  • Cuando los actos sean cometidos por una participación conjunta de dos o más personas.
  • Cuando el poco desarrollo físico o intelectual de la víctima, la hubiese puesto en una situación de vulnerabilidad total, siendo un menor de edad.
  • Cuando la intimidación o la violencia que se haya ejercido, sean consecuencia de un carácter especialmente vejatorio o degradante.
  • Cuando el responsable del abuso, hubiese puesto en peligro, de una manera dolosa o por una grave imprudencia, la salud o la vida de la víctima.
  • Cuando, para llevar a cabo el delito, la persona responsable del mismo, se haya aprovechado de una relación de parentesco o superioridad, ya sea ascendiente, hermano, por adopción o naturaleza, con la víctima.
  • Cuando el delito haya sido cometido dentro de una organización o un grupo criminal que se dedica a llevar a cabo dichas actividades.

Gravedad del delito de abusos sexuales a menores

Para todos los casos ya mencionados, cuando el responsable del delito de abuso sexual a menores, se haya aprovechado de su condición de autoridad, funcionario público o agente de autoridad, también se le impondrá una pena que consiste en la inhabilitación absoluta para ejercer sus funciones por un período de seis a doce años.

Abuso sexual cometido a través del engaño

Por lo que respecta al abuso sexual que se cometa mediante el engaño, es importante señalar que el engaño ha sido tipificado por la jurisprudencia de una manera muy amplia, sin embargo en todos los casos se le considera como una persuasión con tendencia al acceso carnal.

Este acceso carnal tiene que ser obtenido mediante el engaño, sin que perfeccione dicho delito, la promesa de provocar un embarazo a través del acceso carnal. No se prevé el estupro culposo.

¿Cuál es la diferencia con el delito de agresión sexual?

La principal diferencia con el delito de agresión sexual tiene que ver con la no concurrencia en el abuso de intimidación o violencia, como herramientas de ataque a la libertad sexual, aunque coinciden ambas en qué consisten en un ataque hacia la libertad sexual no consentida o con consentimiento viciado, o en su caso contra la indemnidad sexual de un menor de edad o una persona con discapacidad.

La utilización de Internet en el delito de abusos sexuales

Todo lo referente al uso de Internet en el delito de abusos sexuales esta considerado en el artículo 183 del Código Penal, donde se establece que la persona que mediante Internet, el teléfono o cualquier otra tecnología de la comunicación y la información, entre en contacto con un menor de trece años y le proponga tener un encuentro con la finalidad de cometer los delitos sexuales establecidos en los artículos 178 a 183 y 189, recibirá na pena de uno a tres años en prisión o una multa de 12 a 24 meses. Esto sin perjuicio de las penas que correspondan a delitos sexuales contra un menor de edad cometidos en su caso.

Cabe mencionar que todas las penas serán impuestas en su mitad superior cuando el acercamiento se realice a través de la coacción, el engaño o la intimidación.

Mayoría de edad en el delito de abusos sexuales

Se deduce por lo establecido en el artículo 181 del Código Penal, que una persona que cumple 16 años, con excepción de aquella con discapacidad, alcanza la mayoría de edad sexual. Esto significa que puede consentir cualquier tipo de relación sexual, con independencia de su edad o de la persona con la que mantuviese dichas relaciones sexuales.

En consecuencia, no están considerados como delito, todos aquellos comportamientos o conductas de naturaleza sexual realizados por adultos con los cuales, a efectos civiles, aún son considerados como menores de edad por no haber cumplido todavía los 18 años, pero que ya hayan cumplido los 13 años.

También existe la posibilidad de que dichos adultos ya hayan alcanzado la mayoría de edad civil recientemente y que tuviesen más años, sean profesores de los menores de edad, aunque mayores sexualmente, o que sean parientes, incluyendo los propios hermanos mayores o los padres.

Cuando una persona cumple 13 años, se considera que esto marca el inicio de la mayoría de edad sexual, por lo tanto, es algo que resulta lícito, siempre y cuando sea consentida, cualquier relación sexual o actividad, sin excluir las relaciones incestuosas. Ahora que si el menor ya tiene más de trece años y no se le ocasiona un perjuicio en el desarrollo o la evolución de su personalidad, la conducta se considera como atípica.

Proceso judicial de abusos sexuales a menores

Todos los delitos contra menores de edad relacionados con la indemnidad o la libertad sexual, son cometidos por lo general en soledad. Esto significa, que se llevan a cabo sin la presencia de testigos, únicamente la víctima y su agresor. Es por eso que la víctima se vuelve la persona con mayor relevancia probatoria durante el proceso judicial y por lo tanto, tiene que ser protegida durante todo el tiempo que dure la tramitación del procedimiento.

Esto se hace con el objetivo de preservar la fuente de prueba directa en el proceso judicial, y también para evitar la victimización secundaria que por las formas de comisión y las circunstancias de este tipo de delitos, resulta como algo prácticamente inevitable. Lo mismo sucede cuando se trata de una víctima que es menor de edad, ya que las medidas protectoras o las cautelas se incrementan considerablemente, todo ello para evitar que haya una repercusión negativa en la personalidad del menor o prevenir su victimización.

Declaración de los menores víctimas de delito

Finalmente debemos señalar que la Circular 3/2009 de las Fiscalía General de Estado, respecto a la protección de los menores de edad víctimas y testigos, se establece que los niños con edades entre los 2 a 3 años y 6 a 7 años, tienen evidentes limitaciones como testigos y en consecuencia, se requiere restringir significativamente la extensión de los actos procesales sobre ellos, no así los menores con edades entre los 6 a 7 años y 100 a 11 años, que se consideran ya tienen mucho más desarrollada su capacidad cognitiva.

El testimonio de un adolescente de hasta 16 años debe analizarse con cuidado, pues se trata de una persona con un desarrollo cognitivo y una capacidad verbal que indica que puede dar un testimonio sin grandes diferencias respecto al de un adulto, pero que puede presentar alteraciones, como consecuencia no solo de la victimización, sino también de los aspectos propios de la evolución de su personalidad, como la rebeldía, el desarrollo sexual, la desconfianza, etc.

Fuentes, información y jurisprudencia de interés sobre abusos sexuales a menores de edad:

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