Delito de homicidio: ¿qué es? ¿qué tipo de homicidios existen?

Hoy en Ius & Lex vamos a hablar del delito de homicidio y cómo debe ser tratado. Nuestros abogados penalistas ha creado este artículo para aclarar todas las dudas sobre el homicidio y sus formas.

El delito de homicidio es uno de los delitos categorizados en nuestro Código Penal dentro de los conocidos como delitos contra las personas. Su tipo básico se produce cuando se causa la muerte de una persona de manera voluntaria o no. En este delito es muy importante, no solamente analizar el tipo objeto (que se cause la muerte de la persona) sino también si la muerte (el resultado de muerte) viene dado por la acción o inacción de otra. En ese momento entra en juego el dolo, una de las figura más importantes a nivel teórico y práctico, que los abogados penalistas deben conocer y analizar con total claridad.

La falta de dolo o el tipo de dolo, puede ser la diferencia entre que nos encontremos ante un asesinato o un homicidio imprudente (ejemplos extremos que veremos más adelante). Dicho esto: ¿en qué consiste el delito de homicidio en el Código Penal español?

El delito de homicidio: ¿en qué cosiste?, ¿cuál es su pena? y ¿qué papel juega la figura del dolo?

El delito de homicio se encuntra en nuestro ordenamiendo jurídico debidamente tipificado entre los artículos 138 y 143 del Libro II, Título I de nuestro Código Penal. Bajo la aparente sencilla definición (“El que matare a otro será castigado, como reo de homicidio, con la pena de prisión de diez a quince años”), encontramos uno de los delitos más complicados tanto por el resultado de su comisión, como por la cantidad de aspectos técnicos y de conocimientos teórico que deberá desplegar el abogado penalista que actúe en la causa como acusación o como defensa.

El propio delito, por la magnitud de su resultado es uno de los que mayor reproche penal recibe dado que el bien jurídico protegido es la vida de la persona. Mucho han variado los códigos penales, pero desde que el hombre es hombre, dar muerte a un congénere está especialmente penado y merece una consecuencia contundente para quién rebasa la barrera del respeto a la vida. Así lo han entendido tanto legisladores como jueces, pero la persona acusada de un delito de homicidio, también debe recibir la mejor defensa y más profesional. Nuestra Constitución reconoce el Derecho de Defensa y por tanto cualquier persona, independientemente del delito que cometa, deberá recibirla.

La intención de matar o el ánimo de matar a otra persona: el dolo directo y el dolo eventual

En Derecho Penal se habla del “ánimo de matar a otra persona” como una de las características que deberá cumplir el tipo objetivo del delito de homicidio (lo que viene llamándose el animus necandi). Podemos hablar por tanto de dos tipos de dolo en este delito (ambos conocidos como dolo homicida).

Por un lado encontramos el dolo directo o conocido como dolo de primer grado ya que contiene el deseo y la voluntad real de dar muerte a otra persona y el llamado dolo eventual (muy estudiado por nuestra jurisprudencia debido a la enorme cantidad de subtipos que pueden darse) que podemos entender que existe cuando el sujeto conoce y acepta la posibilidad de que se produzca la muerte de otra persona, aunque el resultado de muerte no sea deseado directamente, pero que admite y además persiste en su acción.

La calificación del dolo es una de las labores más complicadas tanto para los Juzgados Penales como Tribunales y es aquí, donde los abogados penalistas deben desarrollar un profundo estudio del caso y de la Jurisprudencia. La diferencia entre un dolo directo y un dolo eventual, puede tener como consecuencia la calificación de asesinato u homicidio agravado o homicidio.

¿Cómo sabemos si existe un dolo directo o un dolo indirecto? ¿Cuáles son las bases jurisprudenciales para reconocer el ánimo de matar a otra persona en el delito de homicidio?

Dada la enorme importancia de determinar en qué momento existe ánimo de dar muerte a una persona (dolo directo) o sencillamente se acepta el posible resultado de dar muerte a otro sujeto (dolo eventual), nuestra jurisprudencia ha determinado que los tres elementos objetivos que determinan el ánimo de matar son:

1.- La utilización del medio adecuado para producir la muerte: podemos hablar de armas especialmente dañinas o acciones que sabemos pueden producir la muerte en la persona (atropello intencionado por ejemplo).

2.- El lugar en el que incide el golpe o la intención de dañar: es evidente que toda persona conoce la fragilidad de determinadas zonas del cuerpo (como la cabeza). Si un sujeto golpe con un martillo la rodilla de otro y como consecuencia de este golpe se produce un trombo que produce la muerte del golpeado, no podemos negar que no existe dolo directo. Pero si el golpe se infiere en la cabeza, es evidente que la intención del sujeto es dar muerte a la persona, pues los golpes de la cabeza pueden tener resultado fatales. Saber determinar en el delito de homicidio si la lesión tenía intención de matar o no es fundamente para un abogado penalista.

3.-La intensidad con la que se golpe a la otra persona: en este punto, es importante señalar que no solo nos referimos a la intensidad de uno de los golpes, para determinar si existe intención de matar, sino también si la cantidad de golpes que se profieren a la persona tienen la intención de producir la muerte del sujeto.

La especial determinación del dolo eventual en relación al delito de homicidio

Como hemos señalado más arriba, una de las labores más complicadas en el procedimiento del delito de homicidio penal es la determinación del tipo de dolo y más concretamente el dolo eventual. Tanto el juzgado de instrucción, la Fiscalía, el abogado penalista de la acusación particular y los abogados penalistas de la defensa, deberán probar que existe dolo y determinar el grado del dolo eventual si es que existiera.

El dolo eventual no solo quedará determinado por el resultado que se desea o que puede darse por la acción de la persona, también debe cumplir las características de probabilidad consentida. Un ejemplo es el uso de la violencia desmedida para perpetrar un robo. Si el sujeto golpea en la cabeza a una persona para poder robarle, sabe y es conocedor de la posibilidad de que le produzca lesiones o incluso la muerte.

El sujeto persiste en su acción, aun sabiendo que puede causar la muerte por los golpes, acepta y tolera el riesgo. Este es un ejemplo de dolo eventual clásico.

El desistimiento en el delito de homicidio: ¿qué ocurre cuando el homicida se arrepiente?

En relación al desistimiento y su especial transcendencia para la calificación del dolo, mucho se ha escrito en la jurisprudencia más relevante y se ha interpretado tanto por Juzgados, Tribunales de nuestro país y abogados penalistas desde hace años.

Desistir de la acción de dar muerte a una persona requiere una serie de características para que se cumpla debidamente el desistimiento en el delito de homicidio. Hay acuerdo en la Jurisprudencia sobre la necesidad de que el sujeto elimine completamente su intención de dar muerte. El dolo inicial que hacía al sujeto comportarse de esa manera, deberá desaparecer completamente.

Mediante los estudios jurisprudenciales, se ha constatado que no existe desistimiento una vez cometida la acción (llamar a los servicios médicos, policía o cuerpos y fuerzas de seguridad). Si bien es cierto que cualquier abogado penalista, sabrá utilizar este tipo de acciones para reducir la condena o posible consecuencia penal para su cliente.

Los tipos de homicidio: el homicidio imprudente y el homicidio por la imprudencia profesional

Un aspecto muy interesante en el delito de homicidio es la calificación de los tipos de homicidio, especial referencia hay que hacer al homicidio imprudente y el que cometen los profesionales en el ejercicio de sus funciones.

Sin duda, cada vez más este tipo de homicidios hacen que las negligencias médicas estén al orden día en algunos sectores profesionales que hasta ahora se veían amparados por el corporativismo de la propia profesión.

El homicidio imprudente: ¿cuándo se produce? ¿qué pena tiene? ¿qué pasa si es cometido con un vehículo a motor?

El homicidio imprudente viene reconocido en nuestro Código Penal, más concretamente en su artículo 142 (puedes verlo en la imagen, para mayor comodidad). Este tipo de homicidio ha tenido un gran recorrido jurisprudencial, lo que ha permitido que tanto jueces como abogados, puedan determinar la bases claras de la imprudencia que tiene como resultado la muerte de la persona.

El homicidio imprudente
El homicidio imprudente

Como podemos ver en nuestro Código Penal, el homicidio imprudente viene dado por el concepto de “imprudencia”. Nuestro Derecho Penal, y por tanto nuestro Código, hace una distinción entre los tipos de imprudencia y les asigna una pena completamente diferente en relación a al resultado. Más concretamente podemos hablar de imprudencia grave e imprudencia menos grave.

Como podemos ver tras la detenida lectura del artículo, se hace especial referencia a tres circustancias que nuestra legislación entiende como determinantes: el uso de un vehículo a motor en la comisión del delito, la utilización de armas de fuego y las llamadas imprudencias profesionales (también conocidas por el gran público como negligencias médicas). Estos tres aspectos no son circunstanciales y pueden suponer una penal muy superior por la falta de garantía debida. Cada uno de estos aspectos debe ser estudiado por el abogado penalista con sumo detenimiento. Vamos a ver cada uno de los aspectos de manera individualizada.

El homicidio imprudente cometido por vehículo a motor

El homicidio imprudente por accidente de tráfico ha sido una de las novedades de la reforma del Código Penal y da respuesta a la cada vez más importante necesidad de penalizar la llamada “violencia en la conducción”. Todos somos conscientes de las enormes campañas que la DGT realiza cada año en relación a las muertes producidas por imprudencias de los conductores.

Dentro de las políticas de seguridad vial necesarias, el legislador ha creado los llamados delitos de seguridad vial y un refuerzo normativo para dar respuesta al llamamiento social y a la necesidad de una carreteras más seguras. Todavía hoy, los números de accidentes de coche o vehículo a motor que tiene como origen la imprudencia son enormes, por lo que las penas impuestas en estos delitos abarcan un abanico que va desde la retirada del carnet de conducir, hasta la pena privativa de libertad (entrada en prisión)

Los delitos contra la seguridad vial y sus consecuencias penales se encuentras reguladas en nuestro Código Penal en sus artículos 379 y ss, más concretamente en el Capítulo IV. Aquí puede ver la redacción concreta del los mismos, lo que nos ayuda a entender la figura del homicidio imprudente cometido con vehículo a motor mucho mejor:

El homicidio imprudente cometido por vehículo a motor
El homicidio imprudente cometido por vehículo a motor

La gravedad de las consecuencias de este tipo de imprudencias al volante (con resultado de muerte de personas o lesionados) hace que el legislador sea especialmente duro con este tipo de acciones con el fin de preservar el bien jurídico protegido. Como ya hemos señalado, el resultado de muerte de la persona será calificado como homicidio imprudente y sus calificación y penal vienen señalados en el artículo 142 de nuestro Código Penal (la pena será de 1 a 4 años de prisión y la retirada del carné de conducir hasta 6 años, además de una cuantiosa indemnización económica que en ningún caso puede resarcir a la víctima ni a la familia).

¿Qué conductas se consideran imprudentes cuando se conduce un vehículo a motor? ¿Qué deben tener en cuenta los abogados penalistas especialistas en delitos de homicidio?

Las conductas que se consideran imprudentes cuando se conduce un vehículo a motor, son las siguientes:

1.- El exceso de velocidad en la conducción: conducir superando la velocidad permitida en la vía es uno de los factores más importante en la delimitación de la imprudencia junto con el consumo de alcohol. Los límites son los siguientes:

  • En aquellas vías en las que el límite de velocidad sea de 120 km/h, se condirará que se produce imprudencia grave cuando se circule a más de 30km/h por encima de los 120 km/h, esto es a 150 km/h.
  • En aquellas vías en las que el límite de velocidad sea inferior a 120 km/h, se condirará que se produce imprudencia grave cuando se circule a más de 20km/h por encima del límite máximo establecido para la vía.

En los casos en los que el conductor pueda estar implicado en un accidente con resultado de muerte o lesiones y conduzca con exceso de velocidad, el delito de homicidio imprudente estará presente por el simple hecho de superar dicha velocidad.

2.- El consumo de alcohol: la segunda circunstancia que más incidencia tiene en los accidentes de tráfico es el consumo de bebidas alcohólicas que afectan a las capacidades de condución de la persona. A diferencia de la anterior, cualquier tasa de alcohol en sangre puede ser considerada una agravente y por tanto un clara circunstancia para terminar que nos encontramos ante un homicidio imprudente. Se condiera delito la tasa de alcohol en aire espirado superior a 0.60 miligramos por Litro o la tasa de 1,2 gramos por Litro en sangre.

3.- No respetar la distancia de seguridad: no guardar la distancia de seguridad en la conducción no es un asunto de educación, es un asunto de seguridad. El reglamento de circulación considera que vulnerar esa distancia es condución violenta y por tanto pone en peligro la seguridad de los demás usuarios de la vía. Es condierada una conducta delictiva y por tanto peligro para la integridad física de los demás conductores.

4.- Otras conductas que pueden ser consideradas imprudentes: la ley las condiera como conductas imprudentes y por tanto en caso de muerte de un conductor, el homicidio imprudente puede quedar determinado por alguna de las siguientes conductas.

  • Adelantar en línea continua.
  • El uso de teléfono móvil.
  • La conducción con somnoliencia.
  • La circulación descuidada.

Como puede ver, el homicidio imprudente cometido con vehículo a motor se encuentra perfectamente dilimitado en neustro ordenamiento júrídico y por tanto los procedimientos penales de defensa en esta clase de delitos requieren la actuación de un completo equipo de abogados penalistas especialistas en delito de homicidio y peritos cualificados para la defensa durante todo el procedimiento penal.

El homicidio por imprudencia profesional: la negligencia médica y la imprudencia debida del profesional

Especial relevancia tiene el homicidio imprudente cometido por un profesional en su labor diaria. Si lugar a la duda, las más conocidas por las personas ajenas al derecho son las negligencias médicas producidas por la acción de los profesionales sanitarios en el desarrollo de sus funciones. No obstante, la negligencia o la imprudencia en el ámbito profesional, la puede cometer un profesional de la salud (médico, enfermero, fisioterapeuta,…), pero también podemos citar a conductores profesionales o incluso algunos trabajdores de la construcción como ejemplo.

Dado lo amplio de la figura, nuestra mejor Jurisprudencia ha delimitado cuáles son los aspectos básicos para determinar si nos encontramos ante un homicidio por imprudencia profesional o no. Por tanto, podemos hablar de actos negligentes que realiza un sujeto cuando ejercita su profesión y no se han realizado las labores con la cautela que la profesión exige a la persona. Este tipo de diligencia es especialmete significativa en aquellas profesiones consideradas peligrosas.

Abogados expertos en delito de homicidio

Si usted necesita un despacho de abogados expertos en delito de homicidio, nuestro equipo de abogados penalistas se pone a su disposición con un equipo de grandes expertos en la materia tanto si es usted acusación particular o se encuentra acusado en un procedimiento penal por delito de homicidio. Contacte con los mejores abogados penalistas para llevar su caso hoy mismo.

Referencias e información de interés:

5/5 (1 Review)

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies