Delito de lesiones al feto

Desde Ius & Lex abogados vamos a tratar un tema controvertido como es el del delito de lesiones al feto. Nuestro departamento de abogados penalistas ha elaborado el siguiente artículo, para ofrecer una información clara y actualizada sobre este delito.

En el Título III del Código Penal se recogen una serie de conductas cuya característica principal es que afectan de forma directa a la integridad corporal o a la salud física o mental de las personas. Así, los bienes jurídicos que protegen los delitos contenidos en el Título III del Código Penal son la integridad corporal y la salud física o mental del ya nacido.

Son los delitos típicos de lesiones. No obstante, el delito de lesiones al feto, al contrario de lo que es razonable pensar, no está contenido en el Título III del Código Penal, sino en el Título IV, de manera que nuestro Código Penal dedica un Título sola y exclusivamente para el delito de las lesiones al feto.

El delito de lesiones al feto: el bien jurídico protegido en este delito. ¿qué son las lesiones al feto?

El nasciturus está expuesto a multitud de peligros que no solo pueden producir su muerte en el seno materno o su salida prematura al exterior en condiciones de no viabilidad -lo que conocemos como aborto-, sino también estos peligros pueden provocar alteraciones sustanciales en su conformación que repercutan de manera negativa y una vez ya nacido en su salud o en su integridad física o psíquica.

Es por esto por lo que el bien jurídico que protege el delito de lesiones al feto es la salud e integridad física del feto, debiéndose entender por feto el óvulo ya fecundado e implantado en el útero de la madre.

¿Qué relación existe entre el delito de lesiones al feto y el delito de aborto?

Evidentemente, estos dos delitos están estrechamente relacionados, si bien la relación que los une es de alternatividad, de manera que, si la intención es causar la muerte del feto, pero, a pesar de la conducta el embarazo continúa y sólo se producen lesiones en el feto, el hecho no será punible como delito de lesiones al feto, sino como tentativa de aborto, salvo que resulte una mayor pena de la aplicación del delito de lesiones al feto.

El tipo básico del delito de lesiones al feto: el artículo 157 del Código Penal

El artículo 157 del Código Penal regula el tipo básico del delito de lesiones al feto, castigando al que, por cualquier medio o procedimiento, causara a un feto cualquier tipo de lesión o de enfermedad que perjudique de forma grave su normal desarrollo o le provoque una grave tara física o psíquica con una pena de prisión de 1 a 4 años e inhabilitación especial para desempeñar cualquier profesión de la rama sanitaria, o para prestar servicios de cualquier tipo en clínicas, consultorios o establecimientos ginecológicos, tanto públicos como privados, por tiempo de entre 2 y 8 años.

El tipo privilegiado del delito de lesiones al feto: el artículo 158 del Código Penal

El artículo 158 del Código Penal castiga al que cometiera los hechos descritos en el artículo 157 del Código Penal con una pena de prisión de 3 a 5 meses o multa de 6 a 10 meses si mediara imprudencia grave. Además, este mismo artículo prevé que, cuando los hechos descritos en el artículo 157 del Código Penal fueran cometidos por imprudencia profesional, además de las penas de prisión o multa anteriormente descritas, se impondrá una pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo por un período de tiempo de entre 6 meses y 2 años.

Así, las penas previstas en el artículo 158 del Código Penal son menores cuando, en la comisión de estos hechos, medie imprudencia grave y no dolo, como ocurría en el delito regulado en el artículo 157 del Código Penal.

De acuerdo con este artículo, la embarazada no será penada a tenor de este precepto.

Elementos del tipo penal del delito de lesiones al feto

Dentro del tipo penal encontramos diferentes elementos que se han de desglosar, pues ayudan a un entendimiento mucho más práctico y también más sencillo de qué conductas engloba un delito y qué es, en definitiva, lo que castiga el tipo penal en cuestión. Así, en el tipo penal del delito de lesiones al feto encontramos diferentes elementos que lo caracterizan. Son los siguientes:

1.- Tipo Objetivo: el tipo objetivo es un elemento común a la forma imprudente del artículo 158 del Código Penal y a la forma dolosa del delito del artículo 158 del Código Penal. Así, la conducta será cualquier forma de producción de una lesión al feto como consecuencia de una actividad médica o quirúrgica, por cualquier tipo de acto médico, por malos tratos, entre otras conductas, siendo, desde luego, indiferente el medio elegido para causar las lesiones al feto.

2.-  Resultado: el resultado es la producción en el feto de una lesión o enfermedad que pueda perjudicar o perjudique de forma grave el normal desarrollo de éste o le provoque una tara física o psíquica de gravedad.

3.- Acción de causalidad e imputación objetiva: es necesario que entre la acción punible y el resultado exista un nexo de causalidad, es decir, que las lesiones sean fruto de la acción punible dolosa o imprudente y no de otra acción. Sin embargo, esta relación muchas veces es muy difícil de probar, aunque sea necesaria la prueba de ésta para que se dé la conducta tipificada en el tipo penal.

Así, la posibilidad de imputar y probar estos delitos nos presente un panorama verdaderamente complejo, ya que estas lesiones pueden manifestarse de manera posterior al momento en que se han cometido los hechos. Este hecho dificulta las probabilidades de demostrar esa relación de causalidad que ha de mediar entre los hechos cometidos y las lesiones al feto. Uno de estos casos, por ejemplo, sería el de un retraso mental.

La ciencia reconoce que, hoy en día, siguen siendo enormemente difícil determinar el origen y causa de ciertas enfermedades y malformaciones en el feto que se manifiestan con posterioridad, y, desde luego, esto supone una importante barrera no jurídica que dificulta la persecución de estos delitos.

4.- Tipo Subjetivo: respecto del tipo subjetivo, la forma de comisión de este delito que con más frecuencia se produce es la comisión imprudente, prevista en el artículo 158 del Código Penal, de cuyo ámbito de aplicación se excluye expresamente a la embarazada.

No obstante, también el modo de vida puede causar alguna lesión al feto. Sin embargo, la infracción del deber de cuidado puede dar lugar a la aplicación del artículo 158 del Código Penal, refiriéndose este deber de cuidado al ejercicio de profesiones relacionadas con la medicina. No obstante, estas actuaciones se pueden llevar de manera dolosa, con finalidad genocida, etc.

Por su parte, las técnicas de terapia fetal o de diagnóstico prenatal han de realizarse cuando estén admitidas y aconsejadas y con el consentimiento de la embarazada. El error en la aplicación de estas técnicas ha de tratarse conforme a un error de tipo del artículo 14 del Código Penal, lo cual dará lugar a la aplicación del artículo 158 del Código Penal, siempre que se dé el tipo objetivo -causación de lesiones al feto-.

Jurisprudencia en el delito de lesiones al feto

Encontramos diferentes sentencias que han creado una Jurisprudencia ciertamente importantes que dibujan las líneas que se han de seguir respecto de la aplicación del delito de lesiones al feto..

Una de las sentencias más relevantes es la Sentencia nº 1606/2005 de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, de 27 de diciembre de 2005, donde se sientan las bases interpretativas del delito de lesiones psíquicas por imprudencia grave profesional.

En esta sentencia se deja claro que el desencadenamiento de una lesión mental, desde el punto de vista del derecho penal, exige una acción directamente encaminada a conseguir o causar este resultado (en el caso de la sentencia, se producía una tara psíquica grave al feto por imprudencia profesional grave). Por otro lado, cualquier alteración psíquica que se produzca en el feto como consecuencia de una situación de violencia sufrida (una violación, una detención ilegal, un allanamiento de morada, violencia doméstica, violencia de género, entre otras situaciones) no tiene normalmente una conexión directa entre la acción llevada a cabo y el resultada, ya que en los casos citados el propósito y está encaminado a causar males distintos de la lesión psíquica.

Sin embargo, en la mayoría de los supuestos de estrés postraumático es un resultado aleatorio, cuya mayor o menor intensidad depende, en gran medida, de los resortes mentales y de la fortaleza psíquica y espiritual de la víctima. En cualquier caso, no existe duda alguna de que es necesaria la evaluación de las secuelas para poder imponer una indemnización, pero, en ningún caso y bajo ningún concepto, pueden añadirse o acumularse a los resultados penalmente sancionados.

La sentencia califica los hechos como una imprudencia grave profesional, apreciación que ya hemos combatido por falta de sus elementos constitutivos. Tampoco se puede conectar la acción de la acusada -de evidente mala práctica médica-, con el resultado que se describe en el hecho probado. Las secuelas se originan por la muerte de la hija y se concretan en un trastorno de adaptación con reacción depresiva prolongada y ansiedad que necesita asistencia médica.

La normal reacción del ser humano ante un hecho de estas características no puede calificarse como una lesión psíquica penalmente reprochable. Para aceptar esta hipótesis debemos partir de una acción necesariamente consciente y voluntaria, ya que la ideación, ejecución y consecución del resultado sólo pueden obedecer a una conducta dolosa y nunca imprudente.

Fuentes e información de interés:

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