Delito de omisión del deber de socorro

Conocido por muchos e ignorado por otros, el delito de omisión del deber de socorro es un tipo de  infracción cuyo alcance y consecuencia puede estar afectando de manera directa o indirecta a cualquier persona y en cualquier lugar.

  • ¿Se incurrirá en omisión del deber de socorro cuando se es testigo de un accidente de tráfico y no se presta ayuda a las víctimas de forma rápida?
  • ¿Qué pasa si la persona que es testigo del suceso es un discapacitado?

Las variantes circunstanciales y matices son diversos, y en muchos casos podría llegar a ser complicado su análisis por las excepciones y grados dispares de responsabilidad que suelen existir en cada caso.

Es posible que exista omisión del deber de socorro por parte de  sujetos que no han sido responsables directos del siniestro en cuestión, pero en otros casos la omisión de la ayuda viene justo del causante del suceso, como es común en un accidente de tráfico.

En derecho penal, la omisión propiamente dicha está relacionada con el “no hacer”, “abstenerse” o “no actuar”.

Así como la acción pudiese ser un obrar positivo, en este caso la omisión sería lo contrario.

La omisión del deber de socorro tratará del descuido, negligencia o desatención de prestar auxilio o ayuda a aquel que se encuentre en una situación de peligro grave donde la misma sea claramente manifiesta.

Se tratará de deberes legales de actuación y no deberes de tipo moral exactamente.

El delito de omisión del deber de socorro es considerado un tema penal complejo. Es conocido que de forma general los delitos omisivos son engorrosos para el Derecho penal.

Esta materia ha sido objeto de debate y reflexión por muchos autores  desde su configuración y durante su historia.

La omisión del deber de socorro provoca interrogantes variadas las cuales acontecen relacionadas con esta figura. Se encuentran cuestiones y debates de tipo interpretativo relacionadas con la redacción del precepto, la dicción literal y cuestiones concernientes a temas íntimamente ligados con asuntos “jurídicos – penales” como: momento de consumación, participación delictiva, determinación del bien jurídico protegido etc.

Es de notar que cuando  se han dado pasos orientados a desvelar interrogantes relacionadas con este delito, este hecho ha ocasionado que se despierten incógnitas nuevas. Algo que ha traído en sí mismo una llamada de atención o interés particular en el tema.

Como es común para cualquier delito, es necesario que se identifique con certeza el bien jurídico tutelado, lo que estará enfrentando a aquellos que consideran que se protege la solidaridad humana y a aquellos que definen el interés protegido en bienes jurídicos individuales, como  la salud de una persona o su propia vida.

Los elementos cardinales de este delito omisivo no son fáciles de perfilar.

Normalmente es preciso concretar los conceptos de “peligro manifiesto y grave” y el de “desamparo”. Igual es de mucha relevancia indagar con exactitud en relación al significado de “socorrer”.

Definir y llegar a conclusiones acertadas sobre el contorno  “de terceros”  o el de  “riesgo propio”, no es muy sencillo definitivamente.

En el sistema español, el delito de omisión del deber de socorro se recoge en los artículos 195 y 196 del Código Penal, siendo una figura delictiva muy tradicional en el derecho de este país.

La pena por este delito oscilará entre la multa de tres meses extendiéndose hasta prisión por un periodo de cuatro años.

¿En qué consiste el delito? Elementos a coincidir para que se cometa

El delito de omisión del deber de socorro tiene lugar cuando se  niega  u omite  el socorro a una persona que esté desamparada en medio de un grave peligro, donde este es manifiesto, y cuando el socorrer podría hacerse sin riesgo para el que lo acomete ni para otros.

Será un delito cuando se falta al deber de solidaridad en una situación dada, frente a un peligro grave e inminente para la persona desamparada.

Para que pueda ser afirmado que se ha cometido el delito de omisión del deber de socorro, han de estar presente los siguientes elementos

  • Debe existir una persona que se encuentre en peligro grave.
  • El peligro debe ser evidente, verse o percibirse con claridad.
  • La víctima debe encontrarse desamparada, sin la ayuda o protección necesaria.
  • El auxilio que ha de prestarse pueda desarrollarse sin riesgos para el que lo ejecuta ni para otros.
  • La persona involucrada en prestar socorro, abandona el lugar sin dar clase alguna de ayuda o asistencia.

Tipos penales en este Título

Omisión del socorro personal

Recibirá castigo con pena de multa de 3 a 12 meses  aquel que no socorriere a una persona que esté en peligro grave manifiesto y desamparada, cuando este haya tenido la posibilidad de hacerlo sin ponerse el mismo en riesgo o a otros.

Se entenderá como sujeto pasivo a la persona que está en peligro grave, manifiesto y desamparada.  Se asumirá esta persona está incapacitada de ayudarse a sí misma.

Se considerará un delito de omisión pura al ser la conducta consistente en no socorrer, sin ser necesario que se produzca el resultado.

El deber se limitará a estar prestando socorro, fundamentándose en el conocimiento básico de que alguien se halla en una situación como la descrita por el tipo.

Será preciso para considerar la comisión del delito que el sujeto en cuestión esté con capacidad para prestar auxilio, y que de hecho pueda hacerlo. En caso contrario este no estará incurriendo en la comisión del mismo.

El sujeto sólo tendrá obligación de prestar socorro en el caso que pueda hacerlo sin riesgos propios ni de terceros. Este riesgo ha de ser verdadero, desencadenando un peligro personal para el sujeto activo.

Omisión de petición de socorro

Se castigará también al que impedido de prestar socorro, no esté demandando con urgencia el auxilio de otros.

Para no estar incurriendo en este delito será necesario que coincida la imposibilidad de socorrer de forma personal, como también el impedimento justificado de la posibilidad de pedir ayuda a otros con carácter urgente.

Omisión del deber de socorro a la victima del accidente

La pena se agravará si la víctima surge por un accidente ocasionado de forma fortuita por aquel que omitió el auxilio. Será una pena de prisión de 6 – 18 meses, y si el accidente tiene como base la imprudencia.

Será necesario entender por accidente aquel que se ocasiona de forma fortuita pero también el que es originado imprudentemente.

No existirá el delito cuando la situación de peligro fue creada por el sujeto activo, ej. Lesiones dolosas u homicidio. En estas situaciones la omisión del deber de socorro será un acto impune posterior.

Quien ocasiona un accidente tendrá el deber de dar atención a la víctima que ha quedado lesionada tras la ocurrencia del mismo. Este deber no puede excusarse debido a que haya otras personas presentes en el lugar, considerando las cuales tienen un deber igual de prestar socorro si pudiesen hacerlo sin riesgos propios o a otros.

La intensidad del deber es diferente, donde es mayor la de aquel que produjo el daño por injerencia en el acto y porque, la inexistencia de unos no excusará la de los otros.

De otra manera se llegaría a la conclusión desacertada de que por cuantas más personas estuviesen presentes en el lugar del accidente, más razones han de existir para que ninguno de ellos tuviese el deber de actuar o atender.

El deber de socorrer será especialmente exigible para el que ocasiona un accidente provocador de la víctima. Sólo será excusado el deber penalmente sancionado, en el caso de que el causante se cerciore que las lesiones existentes son leves, no existiendo entonces peligro grave, o de caso contrario, que haya producido la muerte, no existiendo persona desamparada en ese caso.

Omisión de asistencia sanitaria

Se estará sancionando al profesional que con obligación, denegare asistencia sanitaria o abandone los servicios sanitarios, cuando  de este abandono o denegación surja  un riesgo de tipo grave para la salud de un individuo.   

Referente a la delimitación del sujeto activo, solo podrán serlo profesionales de sanidad.

Si debido a la negativa de prestación de asistencia sanitaria fallece el individuo en cuestión, en este caso el profesional de sanidad estará respondiendo por un homicidio en comisión por omisión.

Entender la omisión del deber de socorro llega a ser significativo, y aunque sólo dos artículos del Código Penal Español regulan el delito, existe siempre probabilidad que se pueda estar involucrado en algún momento en una situación que desencadene una serie de acciones por nuestra parte que den pie a la comisión del mismo.

La presencia de este delito en el Código Penal, busca que se garantice o exija un tipo de solidaridad social elemental.

No habrá que hacer nada para cometerlo, solo una omisión: no ayudar al semejante bajo circunstancias dadas podría ser suficiente para recibir una condena de pena de multa o prisión.

Dicho esto, es concluyente que se precisará estar pendiente de situaciones o circunstancias en las que otros demanden nuestra ayuda; un caso así llegaría a ser lo suficientemente serio con consecuencias relevantes, dependiendo de nuestro nivel de actuación.

Fuentes e información de interés sobre el delito de omisión del deber de socorro:

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