Delitos

En Ius & Lex abogados somos conscientes de que el término jurídico de delito o delitos, suele asustar a la mayoría de personas. Como despacho de referencia en Derecho Penal, nuestros abogados penalistas han creado la siguiente guía sobre delitos. Dado que nuestra intención es que cualquier persona pueda entender términos legales, queremos ofrecer una guía que contenga también el lenguaje que las personas no juristas utilizan (si bien explicaremos cómo ha de denominarse cada término penal correctamente).

Hemos desarrollado el texto dedicado a los tipos de delitos en dos bloques. Primero en una breve introducción y en segundo lugar en un bloque con las preguntas más habituales. Si estás buscando una pregunta concreta, puedes utilizar el índice de delitos o las clases de delitos.

Antes de comenzar con las preguntas más habituales, vamos a ver una pequeña introducción sobre los delitos y cómo se contemplan en nuestro Derecho Penal.

Índice

Delitos: el concepto y la clasificación de delitos

Los delitos y la clasificación de delitos es una de las materias del Derecho Penal que más controversia ha creado tanto en nuestro Derecho como en los derechos penales de nuestro entorno. No venimos a terminar con la controversia, sino a ofrecer los aspectos más importantes desde nuestro punto de vista.

¿Qué son los delitos?

Los delitos son los ataques contra los derechos y bienes jurídicos de una persona o la sociedad. Por ejemplo se consideran delitos:

  • El delito de homicidio: el ataque contra la vida independiente.
  • El delito de robo: el ataque contra el patrimonio de una persona.
  • El delito de detención ilegal: el ataque contra la libertad ambulatoria de una persona.

Desde un punto de vista etimológico, en nuestro idioma, el término “delito”, proviene del latín “dilectum”, que vendría a significar la separación del camino correcto. En este caso esa separación del camino correcto sería la Ley.

¿Qué se considera delito o cuáles son los delitos?

Desde un punto de vista conceptual y formal, se considera delito cualquier acción que tenga un castigo determinado por la ley y con una pena asociada a tal acción. Este tipo de acciones son consideradas por la ley como merecedoras de un reproche.

Desde un punto de vista legal, la definición de delito, delitos o crimen puede ser más complicada. Si realizamos la pregunta a un abogado ¿qué es un delito? su respuesta no podría ser otra que “un delito es una conducta típica, antijurídica, imputable, culpable y sometida a reproche penal”. Esta acción (en la que deben darse todos los elementos de la definición) supondría una infracción del Derecho Penal.

¿Qué es un delito en el Código Penal español?

Aunque la pregunta ¿qué es un delito en el Código Penal español? parezca algo absurda, no lo es en absoluto. En el caso de la legislación penal española, podemos encontrar la definición de delito o delitos en el artículo 10 de nuestro Código Penal: “Son delitos las acciones y omisiones dolosas o imprudentes penadas por la ley.”

No podemos olvidar que aunque la definición parezca sencilla, el desarrollo de misma desde un punto doctrinal pertenece a los autores que elaboran la teoría del delito o teorías de los delitos. En este aspecto no vamos a entrar por lo complejo del asunto.

Clasificación de los delitos: los tipos de delitos en España

La clasificación de los delitos o los tipos de delitos en España, se realiza en base a determinadas características. Vamos a realizar aquí la clasificación del delito en base a los preceptos clásicos y los utilizados en nuestro Código Penal.

Para ello utilizaremos la siguiente clasificación de los delitos en España: el delito por las formas de culpabilidad, el delito por la forma de la acción, delitos por la forma de la calidad del sujeto activo, el delito según la forma procesal, los delitos de resultado y clasificación de los delitos por el daño que causan.

Esta clasificación nos ayudará a entender y comprender la clasificación de los delitos en el Código Penal español mucho mejor.

Clasificación del delito por las formas de culpabilidad

La clasificación del delito por las formas de culpabilidad se realiza en base a la intención del sujeto. Dependiendo de esa intención o la capacidad de asumir un posible resultado, podemos clasificar los delitos según la forma de la culpabilidad en:

  • Delito doloso: el autor del delito tenía la intención de cometer el delito o el hecho típico, es plenamente consciente de que está cometiendo un delito y desea el resultado. En típico delito doloso sería aquel que comete una persona al robar en un centro comercial unas gafas de sol por ejemplo.
  • El delito culposo o imprudente: en este caso la persona o autor no quería cometer un delito, pero asumiendo un riesgo del que es conocedor, comete una acción que como resultado es un delito. Como ejemplo del mismo podemos poner a aquella persona que conduce a 150 km/h por una población y atropella a un viandante.
  • El delito preterintencional: El autor tiene intención o dolo en cometer un delito, pero el resultado de la comisión de este delito excede de su voluntad. Un típico ejemplo es aquella persona que desea lesionar o otra y finalmente le da muerte. Si ser la intención inicial la de dar muerte a la persona, finalmente este es el resultado.

Esta es la manera sencilla de clasificar los delitos por las formas de culpabilidad o la intención del sujeto.

Clasificación del delito por la forma de la acción

En segundo lugar podemos encontrar la clasificación del delito por la forma de la acción. Nos encontramos una clasificación que establece hasta cuatro maneras en las que se puede clasificar la forma de la acción de una conducta típica:

  • Por comisión: esta forma de la acción supone que el autor realiza la acción prohibida por una norma. Es la clasificación más sencilla.
  • Por la omisión: en este caso, la norma no solicita al sujeto no actuar, sino todo lo contrario actuar. El típico ejemplo de los delitos de omisión, es aquel que se produce cuando siendo testigos de un accidente no nos detenemos a ayudar o ponemos en conocimiento de la autoridad el hecho. Dentro de esta clasificación del delito, podemos encontrar la omisión propia (es posible que la cometa cualquier persona al dejar de realizar una acción que la norma obliga a realizar) o la omisión impropia (solamente la puede cometer aquella persona que está obligada como garante a evitar un resultado. En este último caso podemos poner como ejemplo la madre o el padre que no alimentan a su hijo. Esta clase de delitos son los conocidos como delitos de comisión por omisión en nuestro Derecho Penal.

La clasificación de los delitos o clases de delitos por el resultado

La tercera manera de clasificar los delitos es en relación al resultado que producen. En esta clasificación, podemos realizar una división en dos clases de delitos por el resultado:

  • Delitos formales: en este caso los delitos coinciden con la última acción realizada por el sujeto para perpetrar el crimen. El la comisión del delito la causalidad (como una acción u omisión se incardina para tener un resultado) queda completamente patente, puede de no darse todas las fases del delito, este no puede producirse.
  • Delitos materiales: en este tipo de delitos es necesaria la asunción de la acción, la imputación objetiva del sujeto y el resultado de la acción típica.

Aunque esta clasificación del delito pueda parecer sencilla, es aquí donde los abogados penalistas trabajan y estudian cada uno de los procedimientos penales a fondo, para tratar de desconectar los nexos causales y evitar una imputación objetiva.

Tipos de delitos: los delitos graves, menos graves y los delitos leves

La clasificación de delitos en delitos graves, menos graves y delitos leves, desde un punto de vista positivo (reconocido en una norma) viene determinado por nuestro artículo 13 del Código Penal. En la imagen puedes ver cómo nuestro art. 13 CP, refleja dicha distinción.

Clasificación de delitos en delitos graves, menos graves y delitos leves
Clasificación de delitos en delitos graves, menos graves y delitos leves

El tenor literal de este artículo es el siguiente:

Artículo 13 del Código Penal español:

1. Son delitos graves las infracciones que la Ley castiga con pena grave.

2. Son delitos menos graves las infracciones que la Ley castiga con pena menos grave.

3. Son delitos leves las infracciones que la ley castiga con pena leve.

Como podemos observar, nuestro legislador determina o clasifica si un delito es grave, menos grave o leve teniendo en cuenta la gravedad del hecho cometido.

La cuestión sobre ¿qué es un delito grave? queda resuelta con la clasificación del artículo 13 del Código Penal y ante la pregunta, podemos responder que: se considera como grave un delito que tenga asociada una pena grave.

Clasificación de delitos de nuestro Código Penal

La clasificación de delitos de nuestro Código Penal obedece a una distinción en base al bien jurídico protegido. Vamos a analizar cada uno de los bienes jurídicos y los delitos asociados a él. La clasificación es extensa, como nuestro Código Penal, pero la normativa penal no puede resumirse dado el que el conocimiento de las acciones típicas es necesario para cualquier abogado penalista.

Los delitos contra la vida

Los delitos contra la vida y las personas son:

Los delitos contra la libertad

Los delitos contra la libertad son:

Los delitos contra la libertad sexual e indemnidad sexuales.

Los delitos contra la libertad sexual e indemnidad sexuales son:

Los delitos contra la intimidad, el derecho a la propia imagen y la inviolabilidad del domicilio

Estos delitos se clasifican en:

Los delitos contra el honor

Los delitos contra el honor son:

Delitos contra las relaciones familiares

Los delitos contra las relaciones familiares son los siguientes:

  • Delito de matrimonio ilegal.
  • Delito de suposición de parto.
  • Delito de alteración de la paternidad, estado o condición del menor.
  • Delito de quebrantamiento de deberes de custodia o de la inducción de menores al abandono de domicilio.
  • Delito de sustracción de menores.
  • Delito de abandono de familia, menores o personas con discapacidad necesitadas de especial protección.

Los delitos contra el patrimonio y contra el orden socioeconómico

Los delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico son:

  • Delito de hurto.
  • Delito de robo.
  • Delito de extorsión.
  • Delito de robo y hurto de uso de vehículos.
  • Delito de usurpación.
  • Delito de estafa.
  • Delito de administración desleal.
  • Delito de apropiación indebida.
  • Delito de defraudación de fluido eléctrico y análogas.
  • Delito de frustración de la ejecución.
  • Delito de insolvencia punible.
  • Delito de la alteración de precios en concursos y subastas públicas.
  • Delito de daños.
  • Delitos relativos a la propiedad intelectual.
  • Delitos relativos a la propiedad industrial.
  • Delito relativo al mercado y a los consumidores.
  • Delito de corrupción en los negocios.
  • Delito de sustracción de cosa propia a su utilidad social o cultural.
  • Delito societario.
  • Delito de receptación.
  • Delito de blanqueo de capitales.
  • Delito de financiación ilegal de los partidos políticos.
  • Delito contra la Hacienda Pública y contra la Seguridad Social.
  • Delito contra los derechos de los trabajadores.
  • Delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.
  • Delito contra la ordenación del territorio y el urbanismo, protección del patrimonio y el medio ambiente.

Los delitos contra la seguridad colectiva

Los delitos contra la seguridad colectiva son:

  • Delito de estragos.
  • Delito de riesgo provocado por explosivos y otros agentes.
  • Delito de incendio.
  • Delito de incendio forestal.
  • Delito de incendio en zonas comunes no forestales.
  • Delito de incendio en bienes propios.
  • Delito contra la salud pública.
  • Delito contra la Seguridad Vial.

Los delitos de falsedad

Los delitos de falsedad son los siguientes:

  • Delito de falsificación de moneda y efectos timbrados.
  • Delito de falsificación de documentos público, oficial, mercantil y de los despachos transmitidos por servicios de telecomunicación.
  • Delito de falsificación de documentos privados.
  • Delito de falsificación de certificados.
  • Delito de falsificación de tarjetas de crédito y débito y cheques de viaje.
  • Delito de usurpación de estado civil.
  • Delito de usurpación de funciones públicas y del intrusismo

Los delitos contra la Administración pública

Los delitos contra la Administración pública son los siguientes:

  • Delito de prevaricación de los funcionarios públicos y otros comportamientos injuriosos.
  • Delito de abandono de destino y de omisión del deber de perseguir delitos.
  • Delito de desobediencia y denegación de auxilio.
  • Delito de infidelidad en la custodia de documentos y de la violación de secretos.
  • Delito de cohecho.
  • Delito de tráfico de influencias.
  • Delito de malversación.
  • Delito de fraude y exacciones legales.
  • Delito de negociaciones y actividades prohibidas a los funcionarios públicos y de los abusos en el ejercicio de su función.

Los delitos contra la Administración de Justicia

Los delitos contra la Administración de Justicia son los siguientes:

  • Delito de prevaricación.
  • Delito de omisión de los deberes de impedir delitos o de promover su persecución.
  • Delito de encubrimiento.
  • Delito de realización arbitraria del propio derecho.
  • Delito de acusación y denuncia falsa y de la simulación de delitos.
  • Delito de falso testimonio.
  • Delito de obstrucción a la Justicia y la deslealtad profesional.
  • Delito de quebrantamiento de condena.
  • Delitos contra la Administración de Justicia de la Corte Penal Internacional.

Los delitos contra la Constitución

Los delitos contra los Constitución son los siguientes:

  • El delito de rebelión.
  • Los delitos contra la Corona.
  • Delito contra las instituciones del Estado.
  • Delito de usurpación de atribuciones.
  • Delitos relativos al ejercicio de los derechos fundamentales y libertades públicas.

Los delitos contra el orden público

Los delitos contra el orden público son los siguientes:

  • Delito de sedición.
  • Delito de atentado contra la autoridad, sus agentes y los funcionarios públicos, y la resistencia y desobediencia.
  • Delito de desórdenes públicos.
  • Delito de tenencia, tráfico y depósito de armas, municiones o explosivos.
  • Delito de organización y grupo criminal.
  • Delito de terrorismo.

Esta es la clasificación de los delitos de nuestro Código Penal. Hemos dejado fuera algunos delitos de muy baja incidencia por economía a la hora de exponer el tema. Si tienes interés en ellos, puedes consultarlos en los enlaces de interés que encontrarás al final de esta página.

Delitos económicos en el Código Penal español

Los delitos económicos en el Código Penal español no siempre ha tenido la misma importancia que en este momento el legislador ha querido darle. No podemos olvidar que en un mundo tan globalizado y en el que la economía financiera rige la mayoría de nuestras vidas, los delitos societarios y económicos han tenido un especial tratamiento.

Actualmente los delitos societarios y económicos son aquellos contenidos en el Título XIII del Código Penal y con el título “Delitos contra el patrimonio y con el orden socioeconómico”.

Entre los delitos económicos más conocidos están el delito de robo, hurto, estafa, insolvencia punible, daños, propiedad intelectual,…

En esta clase de delitos el bien jurídico protegido es el patrimonio de la persona.

¿Qué se considera un antecedente penal?

Se considera antecedente penal aquel que proviene de una sentencia firme y que es consecuencia de un procedimiento penal. Hay que destacar que la firmeza de la sentencia es fundamente para considerar que existe un antecedente penal.

Debemos tener claro que solamente las sentencias emanadas de un órgano penal son consideradas como antecedentes penales. Cuando esta sentencia es firme y contra ella no cabe recurso alguno, dicha sentencia se comunica al Registro Central de Penados y Rebeldes para su inscripción, donde constarán los antecedentes penales de la persona.

¿Cuál es la diferencia entre demanda y denuncia?

Viendo como se utilizan los términos jurídicos en la vida común, podemos llegar a preguntarnos “¿cuál es la diferencia entre demanda y denuncia?” La diferencia entre una demanda y una denuncia es claro:

.- La demanda es el escrito de petición que se interpone en la jurisdicción civil (la vía civil).

.- La denuncia es el relato de hechos susceptibles de ser considerados como delito (la vía penal) y se interpone ante el juzgado de guardia o ante agentes de la autoridad.

Como podemos ver, son conceptos completamente distintos y conviene utilizarlos correctamente.

¿Cuál es la diferencia entre una demanda, una denuncia y una querella?

Como ya hemos adelantado antes, la diferencia entre demanda y denuncia o querella se encuentra en el orden que conoce el procedimiento. Las demandas son las iniciadoras de los procedimientos civiles, mientras que las denuncias y querellas inician procedimientos penales.

Una vez que entendemos lo anterior, debemos diferenciar entre denuncia y querella. Ambos escritos son los iniciadores de la vía penal, pero la denuncia está destina a iniciar el procedimiento penal para todos los delitos, menos aquellos como la calumnia o injuria.

El problema que suele plantear la querella es que, en caso de que el juzgado desestime nuestras pretensiones, podremos tener una condena en costas, lo que hace de la querella un instrumento que debe utilizarse con moderación y debe estar bien fundamentada.

Además la querella requiere una forma y una estructura concreta. En un escrito de querella deberemos identificar a las personas, los hechos concretos (susceptibles de ser considerados un delito concreto), así como la pena y la responsabilidad civil que estimemos oportunas.

¿Qué es la vía civil?

Muchos clientes nos preguntan qué es la vía civil cuando se encuentran inmersos en un procedimiento penal. Dicha situación viene dada por la responsabilidad civil que pueda existir en la comisión de un delito. En caso de que el juzgado penal no determine la existencia de un delito, siempre nos darán opción a optar por la vía civil.

Debemos tener claro que la vía penal siempre tiene preferencia respecto de la civil, por lo tanto hasta que no quede resuelto el procedimiento penal, el civil no podrá continuar.

¿Cuál es la vía penal?

La vía penal es aquella en la que se determinará la existencia de un delito mediante sentencia firme. A diferencia de la vía civil, la vía penal puede tener consecuencias como la privación de libertad o la determinación de una responsabilidad civil.

La vía penal conocerá de aquellos hechos susceptibles de ser considerados delitos. En nuestro sistema judicial la vía penal se encuentra especialmente protegida y deberá tener un desarrollo completamente claro para terminar en sentencia condenatoria.

Delito penal y delito civil: un error de términos en las clases de delitos

¿Delito penal y delito civil? Antes de iniciar un desarrollo sobre los tipos de delitos o clases de delitos, nos gustaría prestar atención a un término completamente erróneo que se produce en el lenguaje común e incluso en muchos medios de comunicación. Este término es la distinción entre delito penal y delito civil. 

Dando un voto de confianza, ante la pregunta ¿qué es un delito civil?, solo podemos pensar que la persona que la realiza conozca la legislación penal de algunos países de Latinoamérica, en los que el término puede tener alguna equivalencia.

Acotando el término a nuestra legislación penal, podemos decir que el delito civil no existe. No obstante, sí existe la responsabilidad civil derivada de la comisión de un delito.

Denuncia penal o demanda penal, ¿qué es una denuncia por lo penal? un reiteración y otro error de término

El término denuncia penal es una reiteración bastante común. La denuncia, siempre se produce en la jurisdicción penal, por lo que decir “denuncia penal” es una reiteración innecesaria completamente. Por otra parte, es muy común la utilización del término demanda penal, que como hemos señalado anteriormente no tiene sentido alguno pues la demanda no pertenece a la jurisdicción penal.

No debemos preguntarnos qué es una denuncia por lo penal, la denuncia será el inicio de un posible procedimiento penal y por tanto nos encontramos ante una reiteración.

Delito penal y delitos penales: reiteración de términos

El delito penal o los delitos penales pertenecen también al grupo de términos que consideramos reiteración (de la misma manera que la denuncia penal). El delito o los delitos solamente pueden ser contemplados en la jurisdicción penal, por lo que referirse a a un delito como penal, supone una reiteración completamente innecesaria.

Es importante, aunque sea por cultura general, evitar este tipo de términos y más todavía si es un medio de comunicación el que utiliza el término de una manera tan poco apropiada.

Enlaces y fuentes de interés:

 

5/5 (3 Reviews)